Miles de personas han salido a las calles de Vitoria-Gasteiz para reclamar «verdad, justicia y reparación» para las víctimas del 3 de marzo de 1976, día en el que la Policía Armada asesinó a tiros a cinco trabajadores durante una carga contra los participantes en una protesta obrera que dejó más de un centenar de heridos.
En el 50 aniversario de esta masacre, convocados por la asociación Martxoak 3 y los sindicatos ELA, LAB, ESK y Steilas, la capital alavesa ha sido testigo de una manifestación masiva. La marcha partió desde el exterior de la Catedral Nueva, templo que acogió hace cinco décadas los funerales de las víctimas, hasta la plaza de la Virgen Blanca, bajo la consigna ‘Gasteiz 1976. Contra la impunidad, justicia. No olvidamos, verdad, memoria y reparación’.
Durante la manifestación, miembros de la Asociación de Víctimas del 3 de Marzo han portado una pancarta con las fotos de los cinco asesinados por la policía franquista, así como las de otras víctimas que perdieron la vida en actos de protesta posteriores. A su llegada a la plaza de la Virgen Blanca, el colectivo fue recibido con aplausos y vítores por los congregados, al son de la canción ‘Campanades a mort’ de Lluis Llach, compuesta la misma noche de la matanza.
La portavoz de Martxoak 3, Nerea Martínez, ha hecho un llamado para que el Estado reconozca su responsabilidad directa en estos crímenes, denunciando la falta de desclasificación de archivos incluso 50 años después. También se ha recordado a todas las personas heridas, represaliadas y encarceladas en un acto que busca homenajear a las víctimas y denunciar el modelo de impunidad español.
En el evento, la periodista Amparo Lasheras destacó la importancia de mantener viva la memoria de las luchas colectivas y reivindicar la justicia, haciendo un llamado a recuperar la solidaridad entre iguales que caracterizó la década de los 70. El acto incluyó proyecciones de lo sucedido aquel trágico día, así como actuaciones musicales en memoria de las víctimas.
La jornada también incluyó una ofrenda floral frente al monolito en homenaje a las víctimas, ubicado en el barrio de Zaramaga, donde se recordó la lucha obrera y se reafirmó el compromiso de seguir trabajando contra el olvido y la impunidad del crimen de Estado perpetrado en 1976. Martxoak 3 ha destacado la importancia de este monolito como punto de encuentro para la memoria obrera y como símbolo de la lucha continua por la justicia.
El evento concluyó con un reconocimiento y agradecimiento a todas las personas que contribuyeron a la creación de este espacio de memoria, en un acto que busca mantener viva la llama del 3 de marzo y seguir luchando por la verdad y la justicia.
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